Un hito en el camino hacia la neutralidad climática
Podemos afirmar con orgullo que, desde enero de 2026, todo nuestro consumo de electricidad procede de energías renovables certificadas. Con ello, enviamos una señal clara a favor de la protección del clima y contribuimos de forma cuantificable a la reducción de los gases de efecto invernadero en la producción.
¿Qué significa esto concretamente?
En comparación con la combinación energética alemana, este cambio supone un ahorro anual de 834,4 toneladas de CO2 equivalente. Para que esta cifra resulte más tangible, he aquí algunas comparaciones:
El ahorro anual de CO2 equivale a:
- 181 coches que no circulan por la carretera durante un año
- 37 927 árboles recién plantados (en función de su absorción anual de CO2)
- El suministro eléctrico de 800 hogares alemanes durante todo un año
- 695 vuelos de ida y vuelta evitados entre Berlín y Barcelona
- 352 068 litros de gasolina ahorrados
- Un recorrido en coche evitado de 5,6 millones de kilómetros
Estas cifras lo dejan claro: el cambio a la energía verde tiene un impacto real en la huella de carbono.
Transparencia y responsabilidad
La electricidad verde está acreditada mediante un certificado oficial del proveedor de energía, que puede consultarse aquí . La transparencia es importante, ya que solo así se puede demostrar de forma creíble que los objetivos de sostenibilidad se toman en serio.
El cambio a la energía verde es un paso importante, pero no es el final. La neutralidad climática solo se puede alcanzar mediante numerosas medidas sucesivas. Por eso se trabaja continuamente en nuevas mejoras, desde la eficiencia energética en los procesos de producción hasta el diseño sostenible de toda la cadena de suministro.
Perspectivas
Este hito es un estímulo para seguir mejorando constantemente en todos los ámbitos de la sostenibilidad. De este modo, también en el futuro se podrá realizar una importante contribución a la protección del clima. Se publicarán regularmente noticias sobre nuevos avances y medidas.